Thursday, November 3, 2011

Pisando fino

Ya V no ronda por Sederias California. Extraña el olor de sus pasillos de acetona y esmaltes rojos de cincuenta pesos, extraña al gerente gordo y gallego que vaga el día entero entre la sección de ropa interior femenina y toallas sanitarias. Ya no se queda inspeccionando por horas los estantes de maquillaje desechable y las cajeras han empezado a preguntarse: "¿Qué será de la morena que venía por las mañanas, la de La Academia, la que tenía un uniforme que parecía de liceo?". Las del departamento de electrodomésticos vencidos no saben que después del “problema”, V ha decidido no dejar su posición, a menos que sea para atender una urgencia de locrio de salami en la cocina de la oficina. Después de cada hartura, V se sienta en su escritorio y lo añora todo, menos el olor del loco de la esquina, al que hay que darle cinco pesos de peaje si se quiere pasar un lado a otro. Cierra los ojos.

1 comment:

  1. Yo estoy segura de que V, los domingos se pone una camiseta con la V, de vendetta...

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